LOS SABOTAJES DEL BIKE PARK DE OLLARGAN CRUZAN LA LÍNEA ROJA Y PROVOCAN LA REACCIÓN DE TODA UNA COMUNIDAD

LOS SABOTAJES DEL BIKE PARK DE OLLARGAN CRUZAN LA LÍNEA ROJA Y PROVOCAN LA REACCIÓN DE TODA UNA COMUNIDAD

El colectivo ciclista denuncia actos vandálicos que pueden provocar accidentes graves y anuncia medidas para identificar a los responsables

Hace ya prácticamente dos años se ejecutó la Fase 1 del Bike Park de Ollargan, un proyecto promovido por la Diputación Foral de Bizkaia y desarrollado como una infraestructura deportiva de uso público orientada al ciclismo de montaña.

Desde su puesta en marcha, la instalación ha sido acogida con gran interés por parte del colectivo ciclista, consolidándose como un espacio que fomenta:

Hábitos de vida saludables

Práctica deportiva accesible

Formación para escuelas y tecnificación

Uso recreativo seguro en un entorno natural

Sin embargo, desde su inauguración, el Bike Park viene sufriendo de forma reiterada actos vandálicos que afectan directamente a la seguridad, funcionalidad y convivencia del espacio:

Pintadas sobre señalética

Arranque y deterioro de elementos informativos

Alteración de la banda de rodadura mediante colocación de obstáculos

Vertido intencionado de cristales sobre el circuito

Daños estructurales en accesos, como el reciente derribo de un portal en la Flow Zone

Estos hechos no solo suponen un deterioro de la instalación, sino que generan situaciones de riesgo real, pudiendo derivar en accidentes con consecuencias graves para la integridad física de las personas.
Hablamos de incidentes que pueden afectar tanto a adultos como a jóvenes o niños que acuden a este espacio a practicar deporte en condiciones de seguridad.

Además, es importante recordar que estos actos nos afectan a todos, independientemente de que seamos usuarios o no de la instalación.
La reparación, reposición y mantenimiento derivados de estos daños se realizan con fondos públicos, lo que implica un perjuicio directo al conjunto de la ciudadanía.

El Bike Park de Ollargan es un espacio público en el que conviven distintos usos y colectivos, y fue diseñado bajo criterios de seguridad, compatibilidad y respeto mutuo, principios fundamentales en cualquier infraestructura deportiva de estas características.

El colectivo ciclista apuesta firmemente por una convivencia equilibrada. Sin embargo, la reiteración de estos hechos obliga a actuar.

Por ello, distintas entidades vinculadas al ciclismo —entre ellas MASKEFLOW, Aire Norte, PoolSport, clubes ciclistas de Bizkaia, y bajo la coordinación de la Federación Bizkaina de Ciclismo— van a impulsar:

La denuncia formal de los hechos

El análisis técnico de las incidencias

La implementación de medidas preventivas y correctoras

El estudio de herramientas que permitan identificar y evitar la impunidad

Asimismo, queremos trasladar dos mensajes claros:

  1. Tras los últimos incidentes, ya se han recibido informaciones y sugerencias sobre el posible perfil de las personas que están provocando estos daños.
  2. Se hace un llamamiento a cualquier persona que pueda aportar información o haya presenciado estos hechos para que lo comunique a la Federación Bizkaina de Ciclismo, que lo trasladará a la Diputación Foral de Bizkaia y a las autoridades competentes.

A quienes están detrás de estos actos:
la destrucción de espacios públicos, además de irresponsable, tiene consecuencias.
Y este tipo de comportamientos no va a seguir pasando desapercibido.

El Bike Park de Ollargan es un proyecto público, abierto y compartido.
Hay espacio para todos.
La convivencia no es una opción, es una obligación.